martes, 3 de febrero de 2009

AGRADECIMIENTOS,2ª Y ULTIMA PARTE, FEBRERO 2009

Prometo que este es el último texto, que dedico a los agradecimientos.

Aunque esto no evitará que muy a menudo, nombre a toda la gente que me rodea y a la que quiero y que no son ni mas ni menos que mi mujer Amelia, mi hija Isabel, mis suegros Juan Francisco e Isabel, mis cuñadas Sara e Irene y también mi familia política de Madrigueras a la que también quiero mucho y que ya han empezado a expresar sus comentarios en este humilde blog.

La verdad es que he tenido la gran suerte en mi vida de conocer a gente cojonuda y aunque también he conocido alguna que otra mala persona, me quedo con los buenos.
Durante mi vida de estudiante, que no fue muy provechosa que digamos, (me dedicaba con mas ahínco a las relaciones sociales y humanas), tuve la oportunidad de conocer a mucha gente, de ambitos muy distintos, pero todos como acabo de comentar, gente muy buena.

A lo largo del tiempo, iré escribiendo sobre historias y anecdotas de mi época de instituto, de colegio mayor, etc. (Por cierto, ahora que sale el tema; yo estuve estudiando la carrera de Marketing en Valencia y los cuatro años que estuve allí, estuve alojado en el Colegio Mayor San Francisco Javier, cuando me fui de allí, estuve comentando con algunos amigos, que me haría una gran ilusión, poder algún dia escribir un libro con las andanzas vividas allí. Pues una vez pasado el tiempo, el libro no lo escribí, pero si que aprovecharé este blog para comentar cosas de aquellos maravillosos años).

Me quedo con la frase que aparecia en el spot de TV de la bebida "Aquarius", en donde un grupo de loquitos de un centro especial habían creado una emisora de radio(Creo que era radio Colifate) y donde al final del spot, uno de ellos decía que el ser humano es extraordinario.(Creo que el adjetivo era extraordinario, si no era este, era algo parecido, pero en cualquier caso, que estoy totalmente de acuerdo con la frase).

Bueno, resumiendo, que muchas gracias a Amelia, a Juan Francisco a Isabel a Sara y a Irene por todo. Y que aunque la vida durase quinientos años, no habría tiempo suficiente para daros las gracias por estos 14 años que os conozco.(Que no me olvido de mi hija, que también le doy las gracias por todos los momentos de felicidad, lo que pasa es que ella solo tiene tres años)

Y como dice el loquito de la radio Colifate; Sois extraordinarios.